Esta invitación es para ti, no un anuncio. Si tienes capital detenido en el banco perdiendo valor cada año, aquí hay una forma de ponerlo a producir en algo que puedes ver, visitar y tocar: propiedades reales en Puerto Rico. Tú aportas el capital; nosotros hacemos todo el trabajo.
Si estás leyendo esto es porque alguien pensó en ti — no porque hayas caído en un anuncio.
Casi todo el mundo con dinero ahorrado siente lo mismo: está ahí quieto, y cada año compra un poco menos. El banco paga casi nada, la bolsa da vértigo, y comprar una propiedad tú solo suena bien hasta que piensas en los contratistas, los permisos y el tiempo que no tienes.
Nosotros ya hacemos ese trabajo todos los días. Buscamos la propiedad, negociamos el precio, manejamos la obra y la vendemos. Lo único que no tenemos siempre es el capital — y ahí es donde una persona como tú y nosotros nos ayudamos mutuamente.
Lo que sigue explica exactamente cómo funciona, con números reales y sin adornos. Si al final no te hace sentido, te lo dices y quedamos como amigos.
El dinero quieto no se pierde de golpe: pierde poder de compra callado, año tras año.
Buscar, negociar, permisos, contratistas, supervisar y vender. Es un empleo completo.
Sin un activo que respalde el préstamo, lo único que tienes es la confianza.
Pones el capital, la propiedad lo respalda, y el trabajo lo hace quien ya lo hace a diario.
Tu único paso es decidir. El resto del trabajo corre por nuestra cuenta.
De cada diez propiedades que evaluamos descartamos nueve. Tú solo ves la que pasó el filtro.
Compra, obra, reventa y tu retorno. Si algo no te cuadra, lo dices y no seguimos.
Firmas el contrato y entra tu capital. La propiedad queda respaldándolo desde ese día.
Permisos, contratistas, obra y supervisión. Tú sigues el avance desde tu celular.
Al vender se te devuelve el capital primero, y después se reparte la ganancia.
Tu dinero no queda en una pantalla: está en una casa con dirección, que puedes visitar cuando quieras. Verificamos el título y que esté libre de deudas antes de comprar.
Y no tienes que llamar para saber cómo va. Cada quince días te llega un reporte con fotos de la obra, los gastos y el estado del proyecto.
Los números de este ejemplo son ilustrativos y sirven para explicar el modelo. Cada propiedad y cada momento del mercado es distinto; los rendimientos pasados no garantizan resultados futuros.
Y nada más. Ni tiempo, ni llamadas a contratistas, ni visitas obligadas a la obra.
Adquisición, permisos, contratistas, obra, mercadeo y cierre de la venta.
Tu portal con el avance de la obra, los gastos y todos los documentos, a cualquier hora.
Un contrato por cada proyecto, con tu participación y los términos del retorno claros.
Cada operación va por su propia compañía registrada. Eso significa que el dinero de tu proyecto no se confunde con el de otra cosa.
Adquiere y vende las propiedades. Es la entidad que toma título y en la que participa el capital.
EIN 66-1124920Ejecuta la construcción y la remodelación. Cotiza la obra y contrata a los equipos de trabajo.
Licencia DACO SJ-19840-CNManeja los contratos de arrendamiento y las opciones de compraventa de las propiedades.
EIN 33-3335551Tu aportación está respaldada por un activo físico con título verificado antes de comprar.
No es un acuerdo genérico: identifica la propiedad, tu aportación y las condiciones del retorno.
Fotos de la obra, gastos ejecutados, fase actual y el estado financiero del proyecto.
Al cerrarse la venta se devuelve tu aportación completa antes de repartir cualquier ganancia.
La construcción la ejecuta una entidad con licencia vigente y seguro de responsabilidad.
Varía según el proyecto, y típicamente comienza alrededor de los $25,000. Cada oportunidad se estructura distinto según el capital que requiere la adquisición y la obra. En la reunión revisamos tu situación y te mostramos los proyectos que mejor encajan.
Entre cuatro y ocho meses, desde el cierre de la compra hasta el cierre de la venta. El plazo depende del alcance de la remodelación, los permisos y el tiempo que tome vender en esa zona. Al analizar el proyecto usamos el escenario largo, no el optimista.
Es un riesgo real que evaluamos antes de comprar, analizando comparables y el tiempo promedio de venta de la zona. Si tarda más de lo previsto, ajustamos la estrategia de precio o evaluamos el arrendamiento mientras el mercado mejora. Te mantenemos informado en todo momento.
No. Tu rol es el de socio capitalista: aportas el capital y sigues el avance. Nosotros manejamos la adquisición, los permisos, la obra y la venta. Dicho eso, te explicamos cada número del proyecto para que entiendas exactamente en qué estás participando.
Sí, y varios de nuestros socios lo hacen para no concentrar todo su capital en una sola propiedad. Cada proyecto lleva su propio contrato y su propio seguimiento en el portal.
Sí. En la reunión te mostramos proyectos completados con sus números reales — incluidos los que salieron distinto a lo planificado, porque esa parte también importa al evaluar con quién trabajas.
Veinte minutos. Te escuchamos, te mostramos proyectos reales con sus números, y si no es para ti, nos lo dices. No hay nada que firmar en esa llamada.
Las inversiones en bienes raíces conllevan riesgo, incluida la posible pérdida total o parcial del capital. Los rendimientos pasados no garantizan resultados futuros. Esta invitación es informativa y no constituye asesoría financiera, legal o fiscal, ni una oferta de venta de valores. Lee el Aviso de Riesgo de Inversión.